domingo, 30 de mayo de 2010






INFORMACION ELABORADA POR:

MANOLO CASTILLO

En la época de Silverio Franconetti y de su rival gitano Tomás “El Nitri”, el cante flamenco puro imperaba en tertulias de locales reducidos, hasta que hacia el año 1.926 una ley fiscal promulgada en España, grava con un impuesto del 10 % a los Cafés Cantantes, mientras que los espectáculos en espacios abiertos con más capacidad y más figuras en el cartel solo pagaban el 3%, esto produjo que comenzaran a fluir espectáculos llamados Operas Flamencas, en lugares como Plazas de Toros y recintos con gran aforo a precios más populares con la consiguiente rebaja de la calidad artística.

Es lógico que quienes se tomaban el flamenco en serio, entraran en estado de alarma y temieran por el futuro del cante puro, se produce un revuelo entre los verdaderos aficionados que comienzan a reunirse en tertulias, para fomentar estudios más rigurosos del flamenco, se organizan festivales y concursos de cante Jondo con el fin de no perder las autenticas raíces. Los aficionados de a pie como soporte de esta lucha reivindicativa, necesitaban locales donde poder escuchar, opinar y promocionar los cantes cabales, y comienzan a proliferar las Peñas Flamencas, con la intención sobre todo, de proteger las formas más ortodoxas de este arte.

La llama prendió en Granada en el año 1.949 con el nacimiento de la Peña de “La Platería”, siguiendo su ejemplo casi simultáneamente los aficionados Malagueños con la creación de la Peña “Juan Breva”, y tras estas iniciativas, surgen nuevas peñas por la geografía Andaluza, hasta llegar a las casi cuatrocientas que en la actualidad existen.

Estas entidades han sido desde su aparición, lugares de culto al flamenco, son el campo de ensayo del artista, en ellas se prueba cantando, tocando, o bailando ante un público entendido, ante el que se siente respaldado y comprendido, al tiempo que sabe, que se le está exigiendo más que en ningún otro sitio, auténticos Templos del “Duende” que dicen que es la compenetración del que canta, el que toca, y el que escucha.

Al igual que en muchos otros pueblos de la geografía Andaluza, también en Lepe a finales del año 1979, comienzan a reunirse un grupo de aficionados al cante flamenco, en este caso compuesto por solo seis personas; lo hacen unas veces en el bar del Instituto Social de la Marina sito en la calle Aracena, y otras en el bar de Juan Algarra entre las calles Oria Castañeda y Miguel Rodríguez de nuestra localidad; se juntan con la idea preconcebida de crear una Peña Flamenca, estos pioneros eran Juan González Pérez ” El Morito”, Joaquín González Andrade, Manuel Oria Villegas “Corcho”, Manuel Santana Camacho ”Machaquito”, José Álvarez Oria “Averina”, y Manuel Muriel Muriel, a ellos se uniría casi de manera inmediata Carmelo González Oria.

Una vez ellos convencidos del paso que querían dar, el día uno de Diciembre de este 1.979 convocan una primera reunión ya de manera más abierta, a la que asistieron un total de 27 personas todas ellas aficionadas al flamenco, aquí deciden por unanimidad elegir una primera Junta Promotora que iba a estar presidida por Carmelo González Oria, y cuyo primer objetivo sería la creación de los Estatutos Sociales de la incipiente sociedad, se forma el Grupo Promotor cuyos miembros serían los siguientes:

Carmelo González Oria, Juan González Pérez”El Morito”, Joaquín González Andrade, Manuel Oria Villegas “Corcho”, Manuel Santana Camacho ”Machaquito”, José Álvarez Oria “Averina”, Manuel Muriel Muriel, Antonio Moreno Ortega, José Aguaded Botello, José María Rodríguez Gómez, Francisco Flores Berlanga, Carmelo García Ávila, Juan Manuel Prieto Povea, Manuel Silveira Rodríguez, Eduardo Lozano Castellano, y Manuel Toscano Rodríguez.

Para la redacción y adaptación de los estatutos de la Peña Lepera, se toman como base los de la “Peña Los Cernícalos” de Jerez de la Frontera, y una vez confeccionados estos, se aprobaron por la Asamblea de Socios, celebrada el día 10 de Abril de 1.980 en el Salón de la calle Arcos (altos del club Sotano), en la que se aprobaron además de otros puntos la cuota de entrada que se fijó en 3.000 pesetas, y la cuota ordinaria que se estableció en 300 pesetas mensuales.

De manera inmediata se remitieron los estatutos al Gobierno Civil de la Provincia de Huelva, que los aprobaría según resolución emitida por este organismo el día 19 de Mayo del mismo año.

Durante la temporada de verano de 1.980 se llevaron a cabo por primera vez organizado ya por la propia Peña Flamenca, los llamados “Jueves Flamencos del Club Raúl”, aprovechando el ofrecimiento de su propietario Raúl García Raya, que cedió todas sus instalaciones gratis, no cobró a la Peña ni para el personal y la luz; esto hizo que durante estos meses los beneficios de las actuaciones alcanzaran la cantidad de 605.327 pesetas, una cifra bastante respetable para la época. Estos Jueves Flamencos se programarían durante varias temporadas, aunque en los años sucesivos ya no obtendrían beneficios económicos, más bien se produjeron perdidas cada ejercicio.

Ya con los Estatutos aprobados por el Gobierno Civil de Huelva, el día 15 de Septiembre de 1.980 se convoca una Asamblea de Socios que se celebró de nuevo en el Salón sito en la calle Arcos, a la que asistieron un total de 29 socios, dándose la triste circunstancia de que la reunión tuvo que abrirse haciéndose por parte del Presidente, un recordatorio a la semblanza de Joaquín González Andrade, uno de los pioneros y socio fundador de la entidad, que había fallecido dos días antes de muerte natural.

En esta asamblea por unanimidad de todos los presentes fueron refrendados por el cuerpo social los Estatutos Sociales aprobados el día 19 de Mayo del año en curso por el Gobierno Civil de la Provincia.

Asimismo se procedió a la elección de Presidente por el artículo 33 de los estatutos que viene a decretar, que cuando no se hayan presentado candidaturas se puede optar por elegir al presidente de entre los asistentes para que este posteriormente seleccione al resto de La Directiva; en una votación secreta recayó el cargo en el que venía ejerciéndolo en la Junta Organizadora, es decir Carmelo González Oria, que en este momento se pone a trabajar para la composición del resto de la Directiva.

El día 18 de Noviembre de 1.980 en el Salón habilitado para la Peña en el Club Raúl, se reúnen 45 socios y allí se da a conocer la composición de la Primera Junta Directiva de la sociedad, con Carmelo González Oria a la cabeza, y cuyo mandato debería prolongarse según los estatutos durante dos años.

En esta asamblea se acuerda también, imponer a los socios una cuota de cinco mil pesetas, con carácter obligatorio mediante la entrega de unas papeletas para la rifa de un lote de electrodomésticos, esta cuota que en principio era como una emergencia, al final se institucionalizó y desde entonces los meses de Diciembre de cada año, cada socio tiene la obligación de participar en la rifa correspondiente.

Las primeras actuaciones oficiales en la Peña vinieron durante el mes de Noviembre de este 1980, fueron las de los cantaores Manuel Mairena, y Rogelio Beltrán “EL PUEBLA”, este sería el principio de una larga lista en la que están prácticamente todos los cantaores de la geografía nacional, acompañados de los mejores guitarristas, haciendo un mención especial al lepero José María Rodríguez Gómez, que ha sido el que más se ha prodigado en el acompañamiento a los cantaores.

Se comienza en aquellos tiempos a participar en intercambios con otras Peñas de la Provincia, el primero de ellos fue en Trigueros, donde se desplazaron los aficionados leperos, José María Rodríguez, Juan Manuel Prieto Povea, y José Antonio Infantes.

Estos encuentros serían cada temporada un denominador común de todas las Directivas que vinieron después, por la Peña de Lepe han pasado infinidad de Peñas Flamencas de toda Andalucía, como asimismo nuestros cuadros se han desplazado a muchas localidades de la comunidad autónoma con el fin de intercambiar experiencias.

En Asamblea celebrada el día 5 de Marzo de 1.982, se acuerda entre otros puntos inscribir a La Peña Flamenca de Lepe, como miembro nato de la Confederación de Peñas Flamencas de Andalucía. Asimismo se acordó la modificación de los estatutos sociales, para anular la prohibición que en estos se reflejaba, de que la mujer del socio no podía acompañar al mismo a las actuaciones de la peña.

LA SEDE SOCIAL

En principio y ante la falta de un local propio, la Peña se instala en el cedido generosamente por Raúl García en las instalaciones del Club, era una zona que estaba delimitada por paneles de chapa y allí se comienzan las primeras actividades, y las tertulias de cante los viernes de cada semana. Pero aunque el Club Raúl había sido la cuna de la Peña Flamenca de Lepe, y allí era tratada como en su propia casa, debido al carácter de provisionalidad de las instalaciones que se estaban utilizando como Sede, una de las metas que se marca la incipiente Junta Directiva es la de adquirir una propia.

En principio se intentó alquilar unos locales a Mariano García allá en la carretera de circunvalación, luego se le solicitaría un local al Ayuntamiento, algo que es denegado por el Consistorio por no disponer de sitio adecuado, aunque poco después la propia corporación ofrecería la posibilidad de ceder una parcela en las Moreras, el Chorrillo o la Arboleda, pero ninguna de las opciones eran del agrado de la directiva.

En el año 1.993 es cuando más cerca ha estado de conseguirlo, ya que el ayuntamiento estaba dispuesto a la cesión de una parcela en la Arboleda justo frente de donde se construiría el Teatro Juan Manuel Santana, incluso por parte de los servicios municipales se redactó un proyecto de edificio en el que una parte iría destinada a Casa de Hermandades, y la otra a la sede de la propia Peña Flamenca, donde además de la sala de actuaciones, irían ubicadas otras instalaciones para las oficinas de la entidad, así como una sala de ensayos para las escuelas de baile, guitarra y cante. El proyecto, que a la entidad flamenca solo le costaría de treinta millones de pesetas, no llegó a hacerse porque según la propia peña no podía afrontar aquel presupuesto en esos momentos.

Por muchas facilidades que diera el club Raúl, la estancia en aquellas instalaciones no podía prolongarse demasiado en el tiempo, y en vista de la perentoria necesidad que se tenía, a finales de Febrero de 1.982, la junta directiva de la Peña decide adquirir un local en régimen de alquiler en la calle General Mola (hoy Rinconá) nº 6.

Este local propiedad de Rafael Bueno Marruz, por entonces estaba destinado a bar, y reunía las condiciones que en aquellos momentos se necesitaban, se traspasó a Juan Prieto Ortiz “Tijerita”, por la cantidad de CUATROCIENTAS MIL PESETAS, mientras que la renta mensual sería en principio de 17.000 pesetas, desde entonces y hasta el momento actual continúa siendo este local Sede de la Peña Flamenca lepera.

LA NUEVA SEDE

Era el día 7 de Diciembre de 1.983, cuando en la Calle General Mola (hoy Rinconá) nº 6 de Lepe, se inauguraba oficialmente el nuevo local de la Peña Cultural Flamenca.

Los actos de este día, comenzaron en la Parroquia de Santo Domingo de Guzmán, con una Misa Flamenca a cargo de Don Feliciano Fernández Sousa, a la que asistió numeroso público, y en la que intervinieron entre otros, Rogelio Beltrán “El Puebla”, y los cantaores locales Manuel Santana “Machaquito”, José González Cruz “El Lepero”, así como “Panaerito” y los mellizos Juan Manuel y José Antonio Rodríguez Moreno, acompañados al toque por las guitarras de José María Rodríguez y Diego Pérez.

Finalizada la Misa se pasó al nuevo local de la Peña, para proceder a su inauguración que fue realizada por el Párroco Don José Lora Fernández, por el Alcalde de Lepe Don José Ángel Gómez Santana, y por el Presidente de la entidad Don Carmelo González Oria, en presencia de numerosos socios y aficionados.

La Madrina de los actos fue la Peña Flamenca de Huelva, que estuvo representada por su Presidente Don Manuel Cabezas García, y acompañada por representantes de las Peñas Flamencas de Cartaya, Gibraleón, Punta Umbría, Ayamonte, Las Colonias, La Orden, y La Femenina de Huelva.

Tras la entrega de placas conmemorativas de las efemérides, se procedió en la figura de María Ponce, esposa de Carmelo González, a un pequeño homenaje a las sufridas esposas de los peñistas, que por cierto, hasta unos meses antes tenían prohibida la entrada y asistencia a las actividades de la peña acompañando a sus esposos.

Como fin de fiesta y cierre de los actos actuaron, José María Rodríguez, Manolo Azuaga, Pepe Gómez “El Ecijano”, Manolo “Limón” y Rogelio Beltrán “el Puebla”; asimismo actuaron los alumnos de la Escuela de Baile de la Peña Flamenca de Huelva, que en esos momentos estaba dirigida por el gran bailaor sevillano Manuel Domínguez Marin, que varios años más tarde desarrollaría esta misma labor en la peña de Lepe.

EL ESCUDO


Mientras tanto se aprueba no sin dificultades, ya que se tuvieron que producir varias reuniones para elegir al autor, el escudo o anagrama de la sociedad, que al fin sería obra de Tomás Rodríguez Villanueva, y se compone de las siguientes alegorías:

Un sombrero y una guitarra, los signos más genuinos y representativos del cante flamenco, una rama de adelfa y unas redes, que representan al Pueblo de Lepe agricultor y marinero, y en las cuerdas de la guitarra están identificadas, las letras que componen el nombre de la PEÑA FLAMENCA DE LEPE”.

EL CUADRO DE CANTE

Integrado en su totalidad por cantaores y tocaores de nuestra localidad, el cuadro de cantaores ha sido sin duda un pilar fundamental para el desarrollo y funcionamiento de la peña, ya desde sus inicios algunos de ellos como fundadores de la entidad, y otros durante toda la trayectoria de esta participando en el devenir de la sociedad, bien como dirigentes, o actuando en los numerosos intercambios con Peñas de otras ciudades de toda la geografía Andaluza.

Desde Manuel “Machaquito” hasta Manuel Jiménez, pasando por Pepe Averina, Juan “El Morito”, José Antonio Infante, Juan Manuel Prieto Povea, Francisco Pañolón, Manuel Jesús, Serafín Rodríguez, Antonio Riñones, Cachorro, Juan Prim, José María Rodríguez, Isidoro Ruiz, Ernesto Castañeda, Manuel Oria Fernández, Juan Rodríguez, Roque Corcho, David Castañeda, María José Ríos, Concha Aguaded, Juan y José Antonio Rodríguez “los Mellizos”, Antonio Aguaded, Manuel Pandolfo, Nacho, Carmelo, Manuel Oria Villegas, Carlos Martín, Diego Pérez, Juan Ramírez, Rocío Díaz, Manolo del Valle, Rafael Vargas, José González “el Lepero”, Lola Moreno, y otros que de seguro se escaparan a mi memoria.

LA ESCUELA DE BAILE

Nació la escuela de baile en el año de 1983, cuando la Peña apenas tenía un par de años de vida, fue la primera Junta Directiva con Carmelo González Oria a la cabeza la que la incluyó dentro de las actividades sociales de la entidad, para ello se contrato a una cualificada profesora la sevillana Carmen Giraldez, esposa del cantaor “El Yunque”, que estuvo al frente de la academia lepera durante tres años.

Sería ya con la Junta Directiva presidida por José Aguaded Botello, con la que se producirían todos los cambios en la Dirección de la Escuela, a Carmen Giraldez la sustituyó en Septiembre de 1986, la profesora y gran bailaora también de Sevilla nacida en el barrio de Triana en 1952, Milagros Mengibar, que apenas estaría una campaña impartiendo las clases al frente de la escuela lepera.

A esta le sustituiría en 1987 el también Sevillano Manuel Domínguez Marín conocido en el argot flamenco como “Manolo Marín”, que impartiría las clases en la academia Lepera durante otras tres temporadas.

Por último hacia 1.990, al bailaor sevillano le sustituiría la lepera Leli Dores Espinosa, que ha sido la directora de esta tradicional Escuela de Baile desde entonces hasta estos momentos.

Por ella han pasado durante estos casi veintisiete años numerosas alumnas y alumnos, que integrados en el Cuadro de Baile, le han dado prestigio a la Peña Flamenca de Lepe siendo embajadores de nuestro pueblo por muchos escenarios de la geografía Andaluza y Española.

EL CONCURSO DE AFICIONADOS

En Diciembre 1.996 se puso en marcha el Primer Concurso de Aficionados Ciudad de Lepe, que se prolongaría en el tiempo durante siete años y que daría los ganadores siguientes:

1996.- Pedro Gómez Pavilo.

1997.- Manuel Sierra Palas.

1998.- Simón Vázquez Ríos.

1999.- Laura Vital Gálvez.

2000.- Manuel González “Rubito de Pará”.

2001.- Francisco Moya.

2002.- Antonio Roldan Sánchez.

LA EXALTACIÓN DE LA SAETA LEPERA

Otra actividad relevante por parte de la peña es la celebración de la Exaltación a la Saeta, que tuvo su origen en el IV Concurso de Saetas, organizado por la Hermandad de Nuestra Señora de los Dolores en colaboración con la Peña Flamenca durante la Semana de Pasión de 1997, en la que fueron siete los concursantes que accedieron a una final que dio a los ganadores siguientes: Primer premio, Manuel Santana Camacho “Machaquito”; Segundo premio, María José Ríos Tinoco; y Tercer premio, Lola Moreno.

Ya en el siguiente año concretamente el día 4 de Abril de 1998 se lleva a cabo la que sería Primera Exaltación a La Saeta, que a partir de entonces se continúa celebrando cada año en la peña, teniendo cronológicamente a los Exaltadores siguientes:

1998.- Esperanza Benítez Miguez.

1999.- Manuel Sánchez Martínez.

2000.- Isabel María González Muñoz.

2001.- Manuel María Cortes Rodríguez.

2002.- Manuel Camacho Gómez.

2003.- Aurelio Madrigal Orta.

2004.- Manuel María Prieto Feria.

2005.- Manuel Antonio Rodríguez.

2006.- Juan Antonio Franco del Valle.

2007.- Rocío Valero.

2008.- Antonio Fernández Jurado.

2009.- Camilo Gómez Cruz.

2010.- Eduardo Fernández Jurado.

EL FESTIVAL FLAMENCO “CIUDAD DE LEPE”

Este festival tiene dos etapas muy definidas, la primera comenzó allá en el verano de 1979, en los incipientes inicios de la Peña en el desaparecido CLUB RAUL, aquí en estas instalaciones se repetiría durante cinco años consecutivos terminando en 1983 con el traslado de la sociedad a la nueva sede de la calle Rinconá.

La segunda etapa comenzó el 11 Agosto de 2.000 ya en el Teatro Juan Manuel Santana, y aquí se celebraría durante ocho temporadas con el paréntesis del año 2007 en que no se llevó a cabo. Por este festival tanto en su primera etapa como en la segunda, desfilaron todos los grandes interpretes de flamenco en sus modalidades de Cante y Baile, así como los mejores guitarristas.

LA MEDALLA DE ORO DE LA CIUDAD

Con motivo de la celebración del “XXV Aniversario Fundacional”, por parte del Ayuntamiento de Lepe se le concedió a La Peña Flamenca, La Medalla de Oro de la Ciudad, con el texto siguiente:

“Por acuerdo unánime del Ayuntamiento Pleno celebrado el día tres de Febrero de dos mil cinco, se le concedió a La Peña Cultural Flamenca de Lepe LA MEDALLA DE ORO de la Ciudad, en reconocimiento, a la labor desempeñada por esta entidad durante los veinticinco años de su andadura y por su extraordinaria aportación a la difusión cultural del Cante Flamenco”.

Esta Medalla le sería entregada por el Alcalde Don Manuel Andrés González Rivera al Presidente Don José Aguaded Botello, el día 28 de Febrero de 2005 dentro de los actos programados en el Teatro Juan Manuel Santana con motivo del Día de Andalucía.

LOS PRESIDENTES

El primero, fue Carmelo González Oria que lo sería de la Junta Organizadora, y ya de pleno derecho desde el 15 de Septiembre de 1980 por el artículo 33 de los estatutos que viene a decretar, que cuando no se hayan presentado candidaturas se puede optar por elegir al presidente de entre los asistentes para que este posteriormente seleccione y presente al resto de La Junta Directiva.

Sería renovado el día 18 de Marzo de 1983, también en base al artículo 33, por el periodo de dos años más.

El segundo presidente sería nombrado día 22 de Marzo de 1.985, una vez más por el artículo 33 de los estatutos, y por mayoría aplastante ya que consiguió 37 votos, de los 38 socios presentes, se trata en este caso José Aguaded Botello, que sería renovado por dos veces, la primera el día 27 de Marzo de 1.987, y la segunda el 17 de Marzo de 1989, en ambas ocasiones por el famoso articulo 33 de los estatutos.

Por primera vez en una lista cerrada, el día ocho de Marzo de 1.991 en Asamblea de Socios es proclamado José Antonio Martín González, como nuevo Presidente de La Peña que contaba por aquellos momentos con 166 socios.

También este presidente sería renovado por dos veces, la primera el día 16 de Abril de 1993, mientras que la segunda sería el 10 de Noviembre de 1995, en estas dos ocasiones se tendría de nuevo que hacer uso del artículo 33.

Por segunda vez en la historia de la Peña se presenta en tiempo y forma una candidatura a las elecciones, la nueva Junta Directiva iba a estar presidida por José Luis Gómez Pandolfo “Chela”, y toma posesión el día 8 de Julio de 1.997 para estar al frente de la entidad durante dos años.

El día 30 de Junio de 1.999, es elegido en Asamblea de nuevo por el artículo 33, como presidente de la entidad para regir su destino durante dos años, Manuel María Santana Conteras, que renovaría su cargo al ser reelegido como presidente el día 28 de Junio de 2001, de nuevo en base al artículo 33 de los estatutos y durante dos años más.

Se reuniría la Asamblea el día 9 de Julio de 2.003 para la elección de Presidente, y por el articulo 33 saldría elegido Isidoro Ruiz Muriel que tomaría posesión, pero apenas transcurrido un año dimitiría por problemas personales, haciéndose cargo de la entidad el Vicepresidente José Aguaded Botello, que acabaría el mandato de dos años.

El 29 de Julio de 2.005, se reunían de nuevo los socios para elegir a un Presidente, al no haber candidatos previos se efectúa de nuevo por el artículo 33, y el cargo recae en Enrique Gómez Pandolfo “Chela” que días mas tarde toma posesión del mismo, este presidente sería reelegido por dos años más, en la Asamblea del día 20 de Junio de 2007.

El presidente actual de la Peña Francisco Mora Zamorano, sería elegido como no, por el articulo 33, el día 25 de Julio de 2.009 y desde entonces tiene la responsabilidad de regir los destinos de la entidad.

Manolo Castillo

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